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The War On Democracy (versión en español)

La guerra contra la democracia, es una película documental del año 2007 dirigida por Christopher Martin y John Pilger. Su título es una ironía al concepto de war on terrorism. Wikipedia

2007. La historia del manipulación de países latinoamericanos por Estados Unidos durante los últimos 50 años, inclusive la verdad detrás del derrocamiento procurado del Presidente de Venezuela Hugo Chávez en 2002.

http://johnpilger.com/videos/the-war-on-democracy-versi-n-en-espa-ol-

Walt Disney en Argentina – 1941


Walt Disney aprendiendo técnicas del gaucho y danzas folklóricas en Argentina

 
En los Estados Unidos se estrenó Walt y El grupo
Por Pablo Gorlero*
* Fuentes: cables de AP, los libros The Walt Disney Biography, de Bob Thomas; y The Art of Walt Disney, de Christopher Finch.

La política, el cine y el folklore latinoamericano convergen en el documental Walt & El grupo, que resalta los viajes que Walt Disney realizó en 1941 por países como Argentina, Brasil y Chile como enviado del entonces presidente Franklin D. Roosevelt. El creador de tan populares personajes como Mickey, Minnie, Donald y Pluto, junto a su esposa Lillian y a dieciséis de sus trabajadores más cercanos viajaron por América latina en una misión diplomática de facto de la Política del Buen Vecino (o Tour de Buena Voluntad) del, por aquél entonces, presidente norteamericano.
Huelga de animadores en los estudios Disney, en Burbank, California
Dirigida por Theo Thomas, Walt & El Grupo se estrenó el miércoles pasado en Anaheim, California, donde queda Disneylandia; y desde el viernes se proyecta en algunos selectos cines Los Angeles, Nueva York, Seattle, Washington, San Francisco y Orlando. La producción, de casi dos horas, incluye entrevistas con historiadores, periodistas y familiares de personas con las que Disney tuvo contacto. A su vez, expone los apuntes, investigación y dibujos del primer viaje de diez semanas, del que nació la película Saludos amigos, de 1942. Posteriormente, de otro viaje de dos semanas por México salió Los tres caballeros, de 1944. Eran dos películas constituidas por varios cortometrajes ambientados en distintos países o regiones de América latina. En la primera, el país estaba representado en El gaucho Goofy, en el que Goofy (o Tribilín) aprendía las artes de los “vaqueros” sudamericanos; y en Pedro, el avioncito, en el que un pequeño avión debe llevar correo de Mendoza a Chile, atravesando Los Andes. En la segunda película, El gauchito volador era la historia de un argentinito que tenía un burro volador.
El gaucho Goofy

Pedro, el avioncitoNo fue la primera vez que Walt Disney trabajaba para la “causa norteamericana”. En 1941-42 realizó una serie de cortos animados con sus personajes principales en los que destacaba la presencia estadounidense en la Segunda Guerra Mundial. Un proyecto más ambicioso fue el llamado Victory Through Air Force, un largometraje que presentaba nada menos que las teorías estratégicas sobre bombardeos del mayor Alexander de Seversky. Otros cortos producidos por Disney en el período de guerra fueron Private Pluto, Commando Duck y Victory Vehicles, con Pluto, el pato Donald y Goofy.
Victory Vehicles (izquierda); y Der Fuehrer’s Face (izquierda)
El más famoso de todos ellos fue Der Fuehrer’s Face, en el que Donald sueña que está en la Alemana nazi, trabajando en una fábrica de municiones y es forzado permanentemente a saludar a Hitler. Se despierta de la pesadilla y ve una sombra con el brazo levantado, y de inmediato, grita “¡Heil!”, pero se da cuenta que la sombra proviene de una pequeña Estatua de la Libertad que tiene en la ventana. Salta de la cama, vestido en su pijama rojo, blanco y azul, besa la estatua y exclama: “¡Oh, Boy! Estoy orgulloso de ser un ciudadano de los Estados Unidos de América”. Al final de la película, aparece una caricatura de Hitler, que recibe un tomatazo.

 
Dos escenas de Der Fuehrer’s Face

Pero tal vez el mayor film propagandístico de Disney haya sido Education for Death, que intentaba mostrar cómo la juventud alemana era educada y disciplinada en la maquinaria militar y el autoritarismo. Una gran parte de estos trabajos ha sido destruido.

 Escenas de Education for Death

Saludos amigos y Los tres caballeros fueron dos de los estrenos más importantes del período y fueron productos indirectos de la guerra. Durante ese período los productos de Hollywood, fuera de los Estados Unidos, sólo tenían cabida en el Reino Unido y algunos pequeños países neutrales. Por eso, el Departamento de Estado, estaba ansioso por expandir esa marca y puso la mira en América latina para demostrar allí el lado artístico de la cultura estadounidense. La estrella brasileña Carmen Miranda brillaba en aquél período y se creía que era un buen vehículo de penetración en esa rica y prometedora región.
En 1941, Nelson Rockefeller, coordinador de los lazos entre los gobiernos latinoamericanos y el Departamento de Estado, invitó a Walt Disney a hacer un viaje amigable a la Argentina, Brasil, Perú y Chile. Al creador no le interesó ser un simple diplomático, sino que pidió que se le financie un gran proyecto cinematográfico. El Departamento de Estado estuvo de acuerdo y pagó 50.000 dólares por cada uno de los cortos que constituirían Saludos amigos. “Me voy a sentir mejor si voy a hacer algo, en vez de ir sólo a estrechar manos”, dijo Walt.
Pero se ha descubierto que la principal razón por la cual esa comitiva artística y “diplomática” era enviada a Sudamérica era para frenar un posible avance del nazismo en la región. El grupo de Walt Disney tenía como finalidad afianzar los dibujos animados norteamericanos y su cultura, por temor a que los refugiados nazis y la avanzada facista en Sudamérica, a partir de los múltiples refugiados alemanes e italianos, siembren sus doctrinas. La expansión de esas ideologías autoritarias en Occidente eran una gran preocupación para los Estados Unidos en aquel entonces. Lo que no se entiende muy bien es cómo, a partir de dibujos animados, pensaban frenarla. Pero bueno, habrá que ver el documental.
Si bien los viajes de Disney fueron esfuerzos políticos de Roosevelt para conseguir aliados en el marco de la Segunda Guerra Mundial, también permitieron que el director y empresario plasmara la cultura y el folklore latinoamericano en las dos películas animadas.
El periplo
Disney, su esposa y el grupo de artistas de su estudio (fueron 17 en total) hicieron el viaje y volvieron con un enorme bagaje de ideas. Fueron producidos cuatro cortos, unidos por un documental sobre el viaje realizado por la región. Fue un viaje duro. Desde Los Angeles hicieron un vuelo de veinticuatro horas a Miami. Luego, desde ahí, partieron rumbo a una isla británica del Caribe y, después, a Belém, Brasil, en pleno Amazonas. Allí, el grupo visitó el zoológico y permaneció una noche. Luego, volaron a Río de Janeiro, donde comenzaría el trabajo. Apenas llegó, Walt Disney le aclaró al embajador que él y su gente estaban en Brasil para trabajar y que esperaba que los eventos sociales no ocupen toda su agenda.
En Brasil, Disney habló con el creador de Aquarela do Brasil, Ary Barroso, y fue recibido por el presidente Getulio Vargas, en una suntuosa cena. Ese día fue completo: visitas a granjas, zoológicos, escuelas, galerías de arte y hasta playas, para absorber el color y las costumbres del lugar. También los llevaron a club nocturnos y festivales para que puedan embeberse de la danza y la música brasileñas.
Luego de tres semanas, la comitiva se trasladó a Buenos Aires, donde se alojaron en el hotel Alvear Palace, donde las autoridades les montaron un estudio en miniatura, en el “roof garden”. Tanto en Brasil como en Argentina, Mickey, Donald y Pluto eran inmensamente populares, por lo tanto la comitiva siempre era seguida por una multitud de admiradores. Disney bailó chacareras con miembros del grupo de danza del patriarca del folklore argentino, Andrés Chazarreta, en la terraza del hotel porteño y comió asado en una estancia de las afueras de la capital, donde se vistió de gaucho. El Grupo estuvo un mes en Buenos Aires y voló rumbo a Mendoza. Luego todos partieron a Santiago de Chile, donde estuvieron una semana. La mayoría, Disney incluido, regresó a los Estados Unidos, pero algunos de ellos continuaron viaje a Bolivia, Perú, Guatemala y México.
Todo eso puede verse en este documental que, por ahora, no tiene fecha de estreno en esta región. Aunque durante ese tiempo también hubo otros “emisarios culturales” que viajaron a América latina a pedido del gobierno estadounidense, como los actores Errol Flynn y Douglas Fairbanks Jr., la cantante de ópera Grace Moore, el director de orquesta Leopold Stokowski (también muy cercano a Disney, y colaborador suyo en la película Fantasía) y el cineasta Orson Welles. Disney resalta “por su preparación previa a los viajes y por mostrar un interés genuino hacia ellos”, dijo el director del documental, Theo Thomas.
El documental cuenta que, durante su visita a una escuela en la provincia argentina de Mendoza, Disney entró haciendo la vertical a un auditorio repleto de estudiantes que esperaba a un “invitado muy especial” cuya identidad desconocían, dijo Thomas. “Él luego se paró y los saludó, para sorpresa de todos”, relató el director, cuyo documental integra de manera dinámica fotografías, video y animación, tanto a color como en blanco y negro.
Bienvenida a Walt Disney, en Río de Janeiro (derecha). Los animadores Billy Tytla (derecha) y Fred Moore (izquierda), junto a José Oliveira, la voz de José Carioca (izquierda).
El grupo
Como en Río de Janeiro, los empleados del hotel llamaban a la comitiva “Disney y el grupo”, el documentalista tomó esa anécdota como título.
Por otra parte, el viaje de Disney fue en el preciso momento en el que sus estudios se veían sacudidos por una de las más potentes huelgas de la historia sindical de Hollywood que recién se solucionó al regreso de “El Grupo”, pero con el despido de cientos de trabajadores. Muchos de ellos eran viejos amigos de Disney y empleados desde que los estudios eran sólo un galpón. Eso hizo que, de inmediato, su nombre sea tildado de conservador y anticomunista. El bar de los estudios ya casi no pudo funcionar debido a que los empleados que quedaban se volvían a sus hogares apenas terminaban su jornada laboral. A pesar del éxito de sus películas, Walt Disney tuvo que afrontar graves problemas financieros en más de una oportunidad.
Se dice que el creador de Mickey pensó seriamente en tener su propio estudio de producción en Argentina, pero la huelga ya parecía resolverse cuando aún estaban en América del Sur. Por ese entonces la empresa trabajaba en Pinocho Fantasía, y Disney acudió al estreno de la segunda en Montevideo.
Saludos amigos estaba integrada por Lago Titicaca, que ilustraba las aventuras de Donald en Perú; Aquarela do Brasil, con José Carioca y Donald bailando en las playas de Copacabana; y las mencionadas Pedro, el avioncito y El gaucho Goofy. Fue estrenada en 1943 y recibió tres nominaciones al Oscar.
De todos modos, cabe aclarar que el documental que se estrenó en estos días no incluye los pormenores de la realización de Los tres caballeros, película con la que se pretendía hablar de la hermandad americana a través de sus tres protagonistas: el pato Donald (representando a los Estados Unidos), José Carioca (Brasil) y Panchito (México). Fue una secuela de la anterior y combinaba actores con animación. También se presentaban los cortos animados Pablo, el pingüino friolento; y El Gauchito volador.
Un tercer filme se comenzó a hacer pero no se terminó, pues la guerra acabó y el banco no quiso prestar dinero a Disney para una producción con temática latinoamericana.
Habrá que ver el documental y sacar conclusiones.
Molina Campos y Walt Disney
El mural del subte
Regalo de Walt Disney a Molina Campos

En el año 1941, una llamada telefónica desde el gran país del norte, los Estados Unidos de Norteamérica, anunciaba el arribo a la Argentina del popular Walt Disney, creador de los dibujos animados mas famosos del mundo. Uno de los objetivos de éste, era reunirse con Florencio Molina Campos para que lo asesorara sobre unos films que el norteamericano pensaba llevar a cabo sobre las costumbres y la cultura sudamericana. En esa llegada a nuestra patria, el encuentro se frustró, ya que según relata Doña María Elvira Ponce Aguirre, viuda de Molina Campos, en su libro “Florencio Molina Campos en mi vida”, nuestro artista había sido invitado por una revista muy conocida en el país del norte, la “Liberty”, contratado para realizar diversas actividades.Su viuda aceptaba, entonces, la propuesta de Disney para el proyecto de las películas animadas; tiras que, en tres de ellas, doña Elvira fue la voz en el doblado al idioma castellano.

 

“En dicha ocasión, Elvirita le regala a Disney un par de botas de potro, lo que para él era un regalo desconocido” 

Otro deseo del creador del imperio caricaturezco norteamericano, era conocer el estudio que Molina Campos poseía en el Barrio de Cascallares en el partido de Moreno. Una recepción se organizaba para el evento. “Llegaron al rancho, Disney y su señora, acompañados por el Sr. Embajador de los Estados Unidos y todo el “staff” de sus numerosos dibujantes. Fue una fiesta criolla inolvidable: asados guitarreadas, bailes…, lo único que faltaba era Florencio”, relata en la mencionada publicación doña Elvira. Días después regresaba Disney y todos los integrantes del grupo, al estudio del artista morenense, donde estudiaron detalladamente sus obras. En esas visitas, se realizaron guitarreadas, de las que el dibujante extranjero disfrutaba con gran admiración; los concurrentes a la reunión que se realizaba en el rancho de Cascallares, agasajaban y ofrecían regalos al visitante, entre ellos, artículos del campo argentino y comidas típicas de la zona. Tiempo más tarde, el matrimonio viajaba a California, específicamente a Burbank, donde tenía sus estudios Disney.

“Elvirita acompañada por Montbrun Ocampo cantan a dúo una canción dedicada a Walt Disney, quien les escucha atentamente. Meses más tarde esa canción fue grabada y dedicada a Disney y su señora.”Los trabajos del artista argentino comenzaron y cuando estaba dispuesto para la realización de la sobras animadas, sobre la vida del hombre gaucho, una mano “negra”, embargaba el salario obtenido por nuestro artista, impidiendo que las magníficas obras del argentino quedaran plasmadas en los dibujos animados de Walt Disney.

“Walt Disney durante la visita al estudio de Molina Campos en Cascallares, Moreno, monta un “caballo” de Florencio el cual le servía para colocar su recado”.

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